Carolina Ponce de León, un canto a la vida
- Carlos Quiroga

- 7 dic 2023
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Hace tres años atrás sufrió un ACV que le provocó una afasia aguda que la dejó fuera de los medios de comunicación. Pero con actitud y una fuerza de voluntad inquebrantable fue venciendo de a poco las secuelas de su enfermedad. Hoy conduce por canal 8 Buscando Justicia, uno de los programas más exitosos de la televisión tucumana.

No es una periodista que pase desapercibida. Sus preguntas inquisidoras siempre molestan al poder. El último 9 de julio, Carolina Ponce de León, fue noticia nacional cuando la custodia del vicepresidente Amado Boudou le fracturó dos costillas y la mandó al hospital. Pero la madre de las batallas la libró hace 3 años atrás, cuando un ACV le provocó una afasia aguda que la obligó a retirarse por completo de los medios. Lejos de resignarse, con una voluntad inquebrantable, que le valió que Alfredo leuco la bautizara como la Mascherano del periodismo, fue venciendo de a poco las secuelas de su enfermedad y hoy conduce junto a Soledad Iriarte “Buscando Justicia”, uno de los programas más exitosos de la televisión tucumana: “Nunca pensé que después de lo que me tocó pasar, la vida me regalaría esta oportunidad. Por eso cada día cuando me levantó no me cansó de darle gracias a Dios, porque vivir ya es un milagro para mí”.
RETROCEDER NUNCA, RENDIRSE JAMÁS

Sin mucho pensarlo, acepta de buenas a primeras la entrevista con CIMA, porque según confiesa si ella pudo salir de su ACV, porque otros que pasan por situaciones similares no lo podrían hacer. Aunque reconoce que no le fue fácil volver a la normalidad, porque según cuenta, al igual que un bebe debió aprender todo de nuevo, desde vestirse hasta volver hablar.”Me había olvidado por completo de algunas palabras y muchas veces cuando salía me perdía”. Pero ninguna de esas dificultades logró vencer su fuerza de voluntad inquebrantable y con actitud y la ayuda de los médicos, de sus amigos y la familia, comenzó una larga y dura batalla para volver a ser la Carolina Ponce de León que alguna vez fue: “A mí me desesperaba volver a ser la mujer independiente que siempre fui y entre los objetivos más inmediatos que tenía, estaba volver a manejar y regresar lo más ante posible a trabajar”.
Cansada de que sus hermanos hagan de chofer, un día decidió tomar el volante por su cuenta y descubrió que sus reflejos de conductora estaban intactos. Ese primer adelanto le sirvió como incentivo para volver a vivir sola a su departamento y comenzar a soñar con regresar al periodismo. “Tuve que trabajar duro con dos fonoaudiólogas para superar en parte la afasia aguda que padecía y luego me tocó convencer a las autoridades de Radio Universidad que yo no estaba para hacer tareas de escritorio, sino que estaba en condiciones de volver a la calle. Después de muchas discusiones, aceptaron que regrese a mi puesto habitual de periodista acreditada en casa de gobierno. Ese día sentí que volvía a nacer, porque tome conciencia de todas las dificultades que había superado “
-¿Qué la hizo vencer los miedos y decir si puedo?
- Cuando estuve internada, hubo un día que cansada de todos los aparatos, sueros que tenía encima, me desconecte por completo como pidiendo que Dios me llevara. En ese momento tuve un reencuentro con mi mamá fallecida, que me ordenó que no baje los brazos y siga adelante, que mi momento no había llegado aún y que yo tenía todavía muchas cosas por hacer. Me resultó imposible no acatar su orden, porque si hubo alguien que honró la vida hasta el final fue mi mamá.
-¿A qué se refiere Carolina?
-Mi mamá, padeció un cáncer terminal y a pesar de su enfermedad nunca se rindió y peleó hasta el final con total dignidad porque siempre nos inculcó que había que honrar la vida. A tal punto que el día de su velorio, cuando la sacábamos de la sala, como una manera de homenajearla pusimos el tema musical Honrar la vida de Eladia Blázquez.
HONRAR LA VIDA

Muchos creían que cuando le vino el ACV, su carrera como periodística estaba terminada. Pero hoy tres años después conduces un programa exitoso en televisión abierta.
-Tantas veces mataron, tantas veces me morí, pero sin embargo estoy aquí sobreviviendo. Sí, ni yo me imaginé que la vida me devolviera la posibilidad de conducir un programa en televisión abierta.
-¿Cómo llegó la posibilidad?
-La oportunidad de hacer Buscando Justicia, llegó de la mano de mis amigos Soledad Iriarte y José Romero Silva. Su convocatoria para mí fue una caricia al alma y nunca se los voy a dejar de agradecer. No solo porque confiaron en mí, sino porque además me tienen mucha paciencia y siempre me están ayudando. Y por suerte nos ha ido bastante bien, a tal punto que el canal ya nos confirmó que para el año entrante vamos a seguir y que durante enero y febrero van a repetir los programas que hicimos durante el año.
-¿Por qué elegiste ser periodista?
-Mi vocación periodística nació en la secundaria, cuando me tocó conducir un acto del 25 de mayo y para diferenciarlo de los actos aburridos que solíamos tener, decidí darle el formato de un informativo. Yo era la periodista que entrevistaba a los personajes de la época. Me gusto tanto, que no dude en inscribirme en la Universidad Católica de Salta, ya que por ese entonces la carrera no existía en Tucumán.
Una vez recibida, regresó al Jardín de la República, donde no tardó en convertirse en la cara de las noticias del informativo de CCC y luego de unos meses sabáticos, fue convocada por Radio Universidad para ser la periodista acreditada en casa de gobierno.
LA MASCHERANO DEL PERIODISMO

-¿Cuál fue la nota que más le gusto hacer?
- Al ex presidente Raúl Alfonsín, porque siendo apenas una adolescente me marcó a fuego con sus valores democráticos.
-Usted es una periodista inquisidora, que siempre pregunta lo que los políticos no quieren responder. ¿Por qué?
-Porque tengo la suerte de trabajar en Radio Universidad, que es un medio independiente que me da la posibilidad de trabajar con mucha libertad. Yo no me considero una periodista inquisidora, solo pregunto lo que la gente quiere saber. Sé, que a veces mis preguntas molestan, pero siempre trato de formularlas con mucho respeto.
Este año, el periodismo para el 9 de julio le jugó una mala pasada, cuando la custodia del vicepresidente Boudou le fracturó dos costillas. ¿Cómo vivió esa situación?
-Sí, hasta ahora no puedo entender el porqué de la represión, porque yo solamente me queje de que estaban agrediendo a otro colega, cuando los custodios del vicepresidente procedieron a golpearme, sin tener presente que estabas atacando a una mujer. Lo más lamentable no fue que me hayan fracturado dos costillas, sino que como consecuencia de los golpes sufrí convulsiones, que podrían haber significado un retroceso en la recuperación de mi ACV. Por suerte no pasó a mayores.
- Cómo debe ser el hombre capaz de conquistar su corazón?
-Lo único que yo busco es un compañero de vida, que todos los días me elija y yo a él. No soy complicada a la hora de realizar esa elección.
-¿Qué sueño le quedan por cumplir?
- Ninguno, yo todos los días me levanto y doy gracias a Dios que sigo viva y parafraseando a Palito Ortega te podría decir que, a la vida no le pido tregua, porque yo tampoco se la di. Fui aprendiendo siempre a mi manera este oficio duro que es vivir.



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