top of page

Hasta pronto Rosita Ávila (85)

  • Foto del escritor: Carlos Quiroga
    Carlos Quiroga
  • 10 dic 2019
  • 4 Min. de lectura

A mediados del siglo pasado fundó el grupo Nuestro Teatro, donde se formaron cientos de actores. En una de las últimas entrevistas que concedió me confío que solo la muerte la iba a sacar de escena. Lamentablemente ese día llegó, pero las interpretaciones de la María y la Pachamama perdurarán para siempre en el recuerdo de los tucumanos.


Fotos: Rubén Suárez

“El teatro viene puesto conmigo desde que nací”, señala Rosita Ávila cuando le preguntamos sobre sus inicios en la actividad teatral, pero reconoce que sus padres se encargaron de cultivar desde niña esa gran pasión: “Cuando era chica me daban como gran concesión la posibilidad de hablar yo por teléfono al teatro Alberdi para reservar las localidades de las funciones que íbamos a ir a ver. Por eso cuando Raúl Serrano la invitó a que reemplazara a Geny Reina porque su padre no la dejaba actuar no dudo un segundo y de inmediato dio el sí y así, sin querer queriendo, como diría el Chavo del ocho, se subió a las tablas para interpretar a la nodriza en la obra Otra Vez el Diablo de Alejandro Casona y nunca más se bajó.

"La mejor paga que he tenido ha sido el aplauso y el constante reconocimiento de la gente en la calle, inclusive muchos me saludan con un chau María y eso para mí no tiene precio"

Desde entonces su nombre ha figurado en cientos de programas y ha participado al menos en 70 temporadas teatrales, donde sus personajes como la María, Madre Coraje, Yerma y la Pachamama la convirtieron en un mito viviente del teatro tucumano, razón por la cual la Municipalidad de San Miguel de Tucumán decidió homenajearla, bautizando la sala que funcionará en el ex Mercado de Abasto con su nombre.


UNA AVENTURA DE LOCOS

Corría diciembre del 2017, cuando Rubén Suárez, compañero de aventuras periodísticas me propuso que le hiciéramos una nota para la revista CIMA :y sin pensarlo mucho dije si de inmediato, porque Rosita Ávila era un mito viviente del teatro tucumano, de quien había escuchado hablar mucho ,pero nunca había tenido oportunidad de entrevistar. Recuerdo que era una mañana calurosa, cuando nos abrió las puertas de su casa y una escultura de hojalata del Quijote hecha por un amigo nos dio la bienvenida y nos invitó a sumergirnos en los inicios de la actividad teatral a mediados del siglo pasado cuando hacer teatro independiente en Tucumán parecía una aventura de locos: “ Un día a fines de 1940 me lo crucé a Rulo Serrano en la plaza Independencia y me pidió que lo ayudará limpiar el sótano del bar El Colón para improvisar una pequeña sala de teatro independiente. Con la ayuda económica de don Enrique Germanó que nos donó los primeros bancos, comenzamos a escarbar en las bibliotecas y a estudiar las obras del teatro clásico y hacer gimnasia corporal para poner en escena nuestras primeras obras. Todo lo hacíamos a pulmón y comenzamos a funcionar como un anexo de la Peña El Cardón.

En una de las últimas entrevistas que concedió me confío que solo la muerte la iba a sacar de escena. Lamentablemente ese día llegó, pero las interpretaciones de la María y la Pachamama perdurarán para siempre en el recuerdo de los tucumanos.

Esa formación autodidacta se terminó de consolidar con la visita del célebre director de teatro francés, Jean Louis Barrault, que vino junto a todo su equipo:”Recuerdo que después de innumerables gestiones conseguimos que un ministerio los mande en un avión de esos que usan los paracaidistas, así que llegaron descompuestos. Fue una experiencia que nos marcó a fuego, pero ellos también se fueron asombrados, porque un día invitamos al Chiquito Valdez para que zapateara y no podían creer la destreza que tenía para manejar el cuerpo”.

A medida que el grupo se consolidaba, surgió la necesidad de dejar de ser un anexo de La Peña El Cardón y buscar su propiedad identidad y fue así como surgió la productora independiente Nuestro Teatro: “Como no teníamos subvención de ninguna clase para poner en escena nuestras obras recurríamos a los comercios importantes para que auspicien con avisos en el programas. Esa patriada hubiese sido imposible llevarla a cabo sin la invalorable colaboración de nuestros amigos, que promocionaban nuestras obras”.


“SOLO ME VOY A JUBILAR CUANDO ME MUERA”

-¿Cómo siente que la ha tratado el público tucumano?

-Muy bien (se emociona hasta las lagrimas) de hecho la mejor paga que he tenido ha sido el aplauso y el constante reconocimiento de la gente en la calle, inclusive muchos me saludan con un chau María y eso para mí no tiene precio.

-¿Qué consejos le daría a los jóvenes que quieren hacer teatro?

-Fundamentalmente que lean, hoy los jóvenes leen muy poco; que se interioricen del autor y que estudien, porque a la largo eso produce una gran satisfacción.

“La patriada de hacer teatro en los años 50 hubiese sido imposible llevarla a cabo sin la invalorable colaboración de nuestros amigos, que promocionaban nuestras obras y nos iban a ver”.

l

-¿Qué significó para usted, que la Municipalidad de San Miguel de Tucumán haya decidido bautizar la sala que funcionará en el ex Mercado de Abasto con su nombre?

-Una gran alegría porque este homenaje me llegó en vida. Y no le voy a terminar nunca de agradecer al público tucumano por su constante acompañamiento, por eso he decidido seguir actuando porque hoy tengo que hacerle honor a este hermoso regalo.

-¿Cómo no se piensa jubilar?

-No, mientras tenga vida y salud voy a seguir actuando, ahora estamos buscando con mi director de teatro, Máximo Gómez cual va ser la próxima obra que voy a interpretar, queremos que esté relacionado con la mujer, la familia y el sexo.

 
 
 

Comentarios


© 2023 por TuCamino. Creado con Wix.com

  • Facebook Black Round
  • Google+ - Black Circle
  • Tumblr Black Round
bottom of page