HORACIO MURATORE
- Carlos Quiroga

- 3 oct 2019
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 12 nov 2019
De Tucumán BB a organizador del mundial de Básquet que se realiza en China
Heredó de su padre la pasión por el baloncesto, pero los dobles los convirtió como dirigente de la Confederación Argentina, donde fue el creador de la Generación Dorada que conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas. Sus logros no pasaron desapercibos y en agosto del 2014 fue elegido por unanimidad como titular FIBA.

Por estas horas, el corazón de Horacio Muratore late a mil, porque carga sobre sus espaldas la responsabilidad de organizar el Mundial de Básquet que se disputará en China a partir del próximo sábado. Su aspecto bonachón y su tonada bien tucumana difícilmente nos hagan presuponer que el hombre que tenemos al frente nuestro es nada más ni nada menos que el Presidente de la Federación Internacional de Básquet (FIBA) : “Hasta a mí me cuesta creerlo, pero ahora debo estar a la altura del enorme desafío que me ha puesto la vida y de hecho este no va ser mundial más, ya que vamos a desarrollar en forma experimental lo que queremos implementar para el próximo mundial multipaíses que se jugará en Japón, Indonesia y Filipinas en el 2023”.
-¿Cómo se explica que un tucumano haya llegado a ser la máxima autoridad del básquet mundial?
-Cuando les cuento donde queda Tucumán a muchos le resulta inexplicable que esté al frente de la FIBA. Pero yo creo que llegué ahí por la pasión que siento por el deporte, por mi trabajo desinteresado y mi lucha constante para que el básquet tenga mayor visibilidad y pueda seguir creciendo en todo el mundo.
Cuando les cuento donde queda Tucumán a muchos le resulta inexplicable que esté al frente de la FIBA
-¿Y cree que lo logró?
- En gran parte sí, porque durante mi gestión aposté a que muchos países que nunca jugaban de locales y solo enviaban a sus seleccionados a participar a las grandes competencias internacionales ahora puedan recibir otros seleccionados de fuste. Por eso me emociono cuando veo estadios llenos en países de Asia y África donde el básquet estaba muy poco desarrollado. O cuando más de 21 mil personas acuden a La Rioja para ver el histórico triunfo del seleccionado argentino sobre Estados Unidos. Gracias a ese nuevo sistema que hemos implementado hemos logrado que más sponsors y gobiernos apoyen y apuesten al desarrollo del básquet y se puedan descubrir nuevos valores.
"Cuando les cuento donde queda Tucumán a muchos le resulta inexplicable que esté al frente de la FIBA"
Según cuenta, su pasión por el básquet la heredó de su padre que fue fundador, jugador y presidente por muchísimos años de Tucumán BB: “No tarde en seguir sus pasos y cuando empecé a estudiar ciencias económicas me pusieron de tesorero. Fue ahí donde aprendí lo que es la amistad, la sinceridad y la transparencia; y cuando mi padre se retiro para descansar lo sucedí al frente del club”. Y en 1983 fue elegido como titular de la Federación Tucumana de Basquet.

EL CREADOR DE LA GENERACIÓN DORADA
Con trabajo, perseverancia y sobre todo amor por el baloncesto, Horacio Muratore se junto con otros dirigentes del interior del país y en 1992 se animó a ir por la presidencia de la Confederación Argentina de Básquet y en una histórica elección terminó desplazando la hegemonía de los porteños al frente del segundo deporte más practicado en el país.
Durante sus primeros años de gestión le tocó afrontar el pedido de quiebra que pesaba sobre la institución: “Estábamos sin ingresos, con una deuda millonaria y sin proyectos deportivos a la vista”. Pero en lugar de asustarse recurrió a sus dotes de contador y de a poco, con la buena voluntad de los acreedores fue ordenando los números para que el plantel del seleccionado nacional mejorara su rendimiento y tuviera nivel competitivo en los torneos internacionales: “Eso significó contratar un técnico permanente, llevarlos a buenos hoteles y pagarles pasajes en primera clase, porque era una tortura que chicos tan largos tuvieran que viajar en clase turista”.
“Al principio fui muy criticado por la prensa por haber designado a Guillermo Vecchio como técnico, pero era el entrenador que podíamos pagar y que me gustaba porque venía haciendo un muy buen trabajo con las divisiones formativas. Luego esas críticas se terminaron acallando y me terminaron dando la razón cuando le ganamos a Brasil en el Panamericano del 93 obteniendo la medalla de bronce ;y comenzaron a surgir los primeros jugadores de la Generación Dorada como Lucas Victoriano, Fabricio Oberto y Emanuel Ginóbili.
“Al principio fui muy criticado por la prensa por haber designado a Guillermo Vecchio como técnico. Pero era el entrenador que podíamos pagar y que me gustaba porque venía haciendo un muy buen trabajo con las divisiones formativas"
-¿Se siente un poco el padre de esa Generación Dorada?
-Sí porque a todos los conocí cuando empezaron a jugar de cadetes en los campeonatos sudamericanos. De hecho hoy sigo en contacto con muchos de ellos, que no dejan de demostrarme su agradecimiento, como Oberto que los otros días se levantó a la seis de la mañana para desayunar conmigo en un aeropuerto.
-¿Cómo tomó la decisión de que Emanuel Ginóbili dejará el básquet?
- Cómo fan de él lo sentí como una gran pérdida, ahora ya no me puedo sentar frente al televisor para disfrutar de su magia en la NBA; pero me alegre mucho por Manu y su familia que haya tomado esa decisión.

EL DUEÑO DE LA PELOTA
Su capacidad de gestión al frente de la Confederación Argentina de Básquet, donde muchos lo señalan como uno de los principales artífices para que el seleccionado nacional ganará la medalla de oro en los juegos Olímpicos de Atenas 2004 (un título que solo habían logrado obtener Estados Unidos y la Unión Soviética) no pasó desapercibida; y luego de desempeñarse como máxima autoridad en las Federaciones Sudamericana y Americana de Básquet fue elegido por unanimidad el 29 de agosto del 2014 para presidir la Federación Mundial de Básquet (FIBA), donde ha generado una verdadera revolución, consiguiendo entre otros logros que el tres contra tres se convirtiera en deporte olímpico para los próximos juegos a disputarse en Japón.
-¿Qué expectativa tiene como Presidente de la FIBA ante el mundial de Básquet de China?
- Muchísimas, porque en China vamos a desarrollar en forma experimental lo que queremos implementar para el próximo mundial multipaíses que se va a disputar en Japón, Indonesia y Filipinas en el 2023. Así que hemos dispuesto que se juegue en ocho grandes ciudades de China que será como tener ocho países ahí adentro, con organizaciones, perfiles e idiosincrasia distintos.
"Quiero que Tucumán tenga un buen estadio y se convierta en sede del próximo mundial de Básquet que se juegue en Argentina"
-¿Y para cuando traemos el mundial de Básquet para Argentina?
- Todos quieren venir a Argentina, porque fue sede el primer mundial en 1950 y es donde nació la Generación Dorada, de hecho estuvo nominada con Uruguay para organizarlo, pero las autoridades nacionales esgrimiendo la difícil situación por la que está pasando el país dijeron que no; pero yo no pierdo las esperanzas que lo podamos realizar en el 2027; el año que viene vamos a llamar a licitación y veremos si lo podemos concretar.
- Su mandato como Presidente de FIBA concluye en Octubre, ¿Y después qué?
-No sé, a mí me gustaría quedar en la Fundación de FIBA para abocarme al mini básquet. De hecho este año hemos dictado clases de baloncesto en los cinco continentes que no bajaron de los 1 000 chicos; y además hemos ido a países en guerra ya los refugios de inmigrantes para tratar de fomentar en esos niños los valores que tiene el básquet como el compañerismo.
-¿A Horacio Muratore que llegó a la cima del básquet mundial le queda todavía algún sueño por cumplir?
-Sí que Tucumán tenga un buen estadio y se convierta en sede del mundial de Básquet que se juegue en Argentina.



Comentarios